El Coupé E92 apareció a finales de 2006 y cierra la historia del dos puertas con la insignia del Serie 3 antes de pasar al Serie 4. Más grande, más tenso y más serio que un E46, puede ser un GT compacto notable. Pero como suele ocurrir con BMW en esta época, la cuestión central no es el acabado: es el motor y la calidad del mantenimiento.
Un motor de gasolina de seis cilindros N52 bien mantenido sigue siendo una lectura mucho más serena que un diésel N47 sin historial o un 335i comprado por su insignia sin registros de inyección y alta presión. El 335i puede ser formidable, pero las campañas en torno a la bomba de alta presión y los inyectores exigen pruebas. En cuanto al M3 S65, no tolera ni aceite mediocre ni un uso brutal en frío.