El Coupé E46 es una de las siluetas más deseadas de BMW, hasta el punto de hacer olvidar a veces que, ante todo, sigue siendo un E46. Este es precisamente el error clásico. Un 330Ci muy bonito pero mal mantenido sigue siendo una mala compra si acumula un sistema de refrigeración fatigado, un tren delantero impreciso, un VANOS ruidoso y un chasis trasero dudoso. El diseño no paga ni las piezas ni la mano de obra.
Los seis cilindros M52TU, M54 y el S54 del M3 aportan toda la nobleza a esta carrocería. Pueden ser magníficos de conducir si el historial está limpio, pero nada borra los problemas conocidos de esta generación: refrigeración, decantador de aceite, fugas de aceite, soportes y trenes de rodaje. En los coches de principios de los 2000, también hay que verificar con el VIN el estado de las campañas de airbags que sigan abiertas.