El Serie 3 Cabrio E36 sigue siendo una de las puertas de entrada más entrañables a un BMW clásico de recreo. Cuatro plazas, capota de lona y motores de seis cilindros disponibles: la receta es sencilla y siempre seductora. Pero como en todo E36 entrado en años, la verdadera cuestión no es la promesa del verano; es el estado de la carrocería, de las juntas, del mecanismo de la capota y de la base mecánica.
Los 320i, 323i y 325i son las versiones más coherentes. Los motores pequeños pueden bastar para conducir bajo el sol, pero son los seis cilindros bien mantenidos los que dan su verdadero tono al descapotable. Sin embargo, hay que juzgar el coche como un E36 descapotable: la corrosión, la refrigeración, las puertas y la rigidez de la carrocería importan más que las opciones o el color del cuero.