El Compact E36 es la puerta de entrada más atípica al universo del Serie 3 de los años 90: portón trasero, distancia entre ejes acortada y un eje trasero más antiguo derivado del E30 para reducir costes. Es precisamente esta mezcla lo que le da su encanto hoy en día. Sin embargo, hay que entenderlo como un viejo BMW de tracción trasera, no como un simple compacto premium con un logotipo halagador.
Los 316i, 318ti y sobre todo el 323ti cuentan tres historias de uso muy diferentes. Los cuatro cilindros hacen que el Compact sea ligero y sencillo, mientras que el 323ti lo convierte en un pequeño y rápido tracción trasera. La clave sigue siendo el historial base: óxido, refrigeración, estado del eje trasero, calidad de los silentblocks y rastros de un uso demasiado entusiasta por parte de conductores jóvenes.