El Cabrio E46 conserva la gracia del coupé añadiendo una auténtica vocación de gran turismo. Es uno de los BMW abiertos más hermosos de su época, pero nunca hay que olvidar que sigue siendo un E46 con todo lo que ello implica: la refrigeración, el tren delantero, la ventilación del cárter, las fugas y la calidad del historial importan mucho más que el color de la carrocería o la tapicería clara.
Los 320Ci, 325Ci y 330Ci son las opciones más lógicas. El M3 resulta fascinante, pero un simple seis cilindros ya puede ofrecer muchísimo si el coche está sano. En estos modelos, la capota eléctrica de lona debe tratarse como un sistema mecánico independiente: la cinemática, la tensión de la lona, la luneta trasera, la bomba y la estanqueidad del cofre de la capota deben ser convincentes antes de hablar de placer de conducción.