La tercera `Continental GTC` toma todo el salto adelante del coupe y lo adapta a un gran cabrio sorprendentemente riguroso. Plataforma moderna, capota mas rapida, caja de doble embrague y tecnologias de chasis eliminan buena parte de la inercia que se asociaba a las GTC anteriores. El coche sigue siendo enorme, pero por fin parece tan moderno de conducir como de mirar.
Se coloca de forma natural junto a un Porsche 911 Cabriolet de muy alto nivel, salvo que propone una experiencia mucho mas aislada, mas rutera y mucho mas lujosa. El `V8` encaja muy bien en su papel, mientras el `W12 Speed` aporta esa dimension de locomotora que sigue haciendo sonar tan bien una Bentley descapotable. En ambos casos, el chasis activo y la electronica embarcada tienen un papel central.