El Porsche 911 RSR 991 (2017-2019) es la versión GTE de resistencia para WEC, IMSA y Le Mans, con una arquitectura muy distinta a la de un 911 de calle: bóxer 4.0 atmosférico colocado delante del eje trasero, caja secuencial de `6` marchas, embrague de carbono multidisco y gran difusor posterior. El mantenimiento se mide en horas de pista, no en kilómetros corrientes: aceite, análisis de fluidos, revisión de caja e inspección de trenes tras cada uso exigente de los [911 RSR](/mantenimiento/porsche/911).
La vigilancia se centra en piezas bajo carga continua: temperatura de agua y aceite, intercambiadores, conductos, discos y pastillas, holguras de rótulas, palieres, fondo plano y fijaciones aerodinámicas. Una RSR parada exige puesta en presión metódica, purga de circuitos, control de batería y lectura de datos, porque muchas averías proceden de la periferia de competición más que del bloque 4.0.