El Touring E61 traslada toda la lógica del E60 a un familiar: diseño Bangle, mucha tecnología y un verdadero potencial de gran rutero si el coche está bien mantenido. Esta es precisamente la clave del modelo en el mercado de ocasión. No se compra un E61 únicamente por su línea o por la rareza de un M5 Touring, sino por un ejemplar seco, eléctricamente estable y correctamente puesto a punto.
Los motores razonables, en variantes de seis cilindros gasolina o diésel con un buen historial, suelen ser las mejores opciones. El peligro viene más a menudo del maletero y del sistema eléctrico que del catálogo comercial. Un E61 puede acumular cables de portón trasero fatigados, desagües del techo panorámico obstruidos, módulos inundados en la parte trasera y una suspensión neumática al final de su vida útil. En este caso, el coche se vuelve rápidamente agotador.