El `R8 II LMS` restyling aparecido en `2019` sigue siendo un autentico coche de competicion cliente, no un deportivo de calle vagamente radical. Frente a un Porsche 911 inscrito en GT cliente, debe leerse a traves de su vida de carreras, sus horas, sus golpes y su conformidad, nunca a traves de un kilometraje decorativo. Este tipo de coche se juzga por expediente tecnico y por logica de explotacion.
El restyling aporta cambios de aero, detalle y especificacion, pero no altera la regla de fondo: `V10`, transmision de carreras, seguridad, suspensiones, frenos, cableado y estructura deben seguirse segun uso real y plazos reglamentarios. La buena pregunta no es 'es bonito?', sino 'esta sano, es conforme y resulta sostenible para el programa previsto?'. Sin esa disciplina, el coche se convierte pronto en un pasivo muy pesado.