Lanzado en `2015`, el Audi `R8 II LMS` no es una derivacion de calle algo mas extrema, sino un autentico coche de competicion cliente derivado del `R8` de serie. Frente a un Porsche 911 de carreras cliente, hay que juzgarlo primero por su historial tecnico, su vida operativa y la calidad del equipo que lo llevo. En un coche asi, hablar de kilometraje o de simple aspecto cosmetico casi no tiene sentido.
La cuestion central no es una ficha mecanica de uso publico, sino el seguimiento por horas del `V10`, de la caja de carreras, de frenos, suspensiones, embrague, transmisiones, celula de seguridad y equipos exigidos por el reglamento. Consumibles, revisiones de seguridad, actualizaciones de especificacion y disponibilidad de piezas importan mas que cualquier idea de confort o reventa facil. Un `R8 LMS` mal documentado se vuelve rapidamente incomprable, aunque visualmente parezca limpio.