Lanzado en `2006`, el Audi `R8 42` fue el primer superdeportivo de serie real de la marca y comparte parte de su ADN con el Porsche 911 por su capacidad para impresionar sin volverse totalmente ingobernable en el día a día. En ocasión, el verdadero tema no es la fama del modelo, sino la calidad de un mantenimiento capaz de seguir a un coche de aluminio, motor central, muy prestacional y a menudo usado en secuencias cortas.
El corazón del mercado sigue siendo el `4.2 FSI V8` de `420 CV`, primero con cambio manual y después también con `R tronic`, antes de la llegada del `5.2 FSI V10` al final del periodo. El primer `R8` enamora por dirección, motricidad y calidad de fabricación, pero ya obliga a asumir órganos caros: embrague, amortiguación `Magnetic Ride`, frenos grandes, refrigeración lateral y muchos elementos de carrocería difíciles de reparar bien. En un coche de este nivel no basta con una buena presencia.