El BT-50 Freestyle Cab II con facelift `2018-2020` representa la etapa final de la segunda generación antes del cambio completo de modelo. La carrocería Freestyle mantiene la idea intermedia: más cabina que un pick-up de trabajo puro, puertas traseras enfrentadas y una caja más útil que en una doble cabina convencional. En la versión XTR se asocia sobre todo al diésel cinco cilindros `3.2`, tracción `4x4` y, en muchos casos, caja automática. Para un propietario de Mazda BT-50, esta fase tiene la ventaja de una mecánica ya conocida y una capacidad de trabajo seria. Pero precisamente por eso no conviene juzgarla solo por año o kilometraje. Un coche reciente en papeles puede haber remolcado, cargado material, rodado en polvo o pasado muchas horas trabajando a baja velocidad.