El Altima V restyling `2016-2018` mejora presentación, aislamiento y detalles de afinado, pero sigue apoyándose claramente en los motores `2.5` `QR25DE`, `3.5 V6` `VQ35DE` y la CVT Xtronic. Para quien lo mantiene hoy, esta fase tampoco se define por la complejidad del motor, sino por la disciplina del servicio. Nissan incluye en la guía `2016` el fluido CVT como punto formal de mantenimiento a `40 000 miles` o `48 meses`, y el manual de taller recuerda el uso exclusivo del fluido `NS-3`. En un Altima V facelift conviene seguir de cerca la linealidad de la CVT, el nivel de aceite, la temperatura de trabajo, el ralentí y el desgaste del tren delantero. Un `QR25DE` que empieza a consumir más aceite, un `VQ35DE` que calienta o una CVT que zumba, resbala o tarda en responder deben revisarse muy pronto si se quiere mantener el coste de uso en un nivel razonable.