La tercera generación del Altima `2002-2006` crece, gana potencia y gira sobre todo alrededor de los gasolina `2.5` `QR25DE` y `3.5 V6` `VQ35DE`, con caja manual o automática según versión. Para quien la mantiene hoy, esto significa más agrado pero también menos margen ante el mantenimiento flojo. En un Altima III conviene leer con atención temperatura de trabajo, calidad del ralentí, respuesta al acelerar y suavidad de la automática. El `QR25DE` de esta fase es conocido por mayor consumo de aceite y problemas en la zona del precatalizador o de la admisión cuando el seguimiento se relaja, mientras el `VQ35DE` suele avisar antes por fugas periféricas, sensores y gestión térmica. Nissan publicó documentación clara de mantenimiento y fluidos para esta generación, pero en uso real la diferencia la marca la constancia con aceite, refrigeración y diagnóstico temprano de la caja. También pesan suspensión delantera, frenos y neumáticos, porque el peso y el par los castigan antes que en el Altima II.