El Altima V `2012-2015` gira mucho más hacia la eficiencia, el aligeramiento y la CVT Xtronic que la generación anterior. Se vendió sobre todo con `2.5` `QR25DE` y `3.5 V6` `VQ35DE`, casi siempre asociados a la CVT. Para quien lo mantiene hoy, ahí está la diferencia principal: menos averías clásicas de mecánica simple y más dependencia de un servicio impecable de fluidos. En un Altima V, las guías Nissan `2013` y `2015` incluyen el fluido CVT como punto formal de mantenimiento a `40 000 miles` o `48 meses`, además de inspecciones periódicas del tren motriz y del chasis. En uso real conviene seguir con atención la linealidad de la CVT, el nivel de aceite, la temperatura de trabajo, el ralentí y el desgaste de neumáticos. Un `QR25DE` que empieza a consumir más aceite, un `VQ35DE` que calienta de más o una CVT que zumba y tarda en responder deben revisarse pronto si se quiere mantener el coste de uso en un nivel razonable.