La cuarta generación del Altima `2007-2012` moderniza claramente la receta con una base nueva, más confort y un papel mucho mayor de la CVT Xtronic junto a cajas manuales y al `3.5 V6` `VQ35DE`. En la práctica dominan `2.5` `QR25DE` y `3.5` `VQ35DE`, lo que simplifica el mantenimiento pero también concentra los riesgos. En un Altima IV conviene vigilar siempre la linealidad de la CVT, la temperatura de trabajo, el ralentí y la respuesta bajo carga. Nissan insiste en usar únicamente fluido CVT `NS-2`; además, las guías de mantenimiento posteriores ya tratan ese fluido como un punto formal de servicio, mientras en uso real los primeros zumbidos, patinajes o demoras deben tomarse muy en serio. En el `QR25DE` también pesa el consumo de aceite, mientras en el `VQ35DE` importa más la refrigeración y las fugas periféricas. Suspensión delantera, frenos y neumáticos también merecen control porque esta generación disimula bastante bien el desgaste del chasis hasta tarde.