El Aventador LP 700-4 Roadster se presentó a finales de `2012` y llegó al mercado en `2013`. Mantiene la base del Coupé, pero añade un punto de mantenimiento propio: dos paneles de techo de fibra de carbono que se desmontan a mano y se guardan en el maletero delantero. Frente a un Ferrari 458, resulta menos cómodo, aunque más fiel a la idea de un V12 abierto y muy extremo. Para un propietario, eso cambia la lectura del coche. Un Lamborghini Aventador Roadster no se mantiene solo por motor, caja y tracción total; también hay que leer ajuste de paneles, cierres, juntas, ruidos de aire, humedad y rigidez percibida. Un ejemplar poco usado, mal guardado o conducido a menudo sin techo puede envejecer antes en sellados y detalles que un Coupé rodado con método.