El Aventador LP 700-4 Coupé apareció en `2011` como sustituto del Murciélago y llevó a Lamborghini a una arquitectura mucho más moderna: monocasco de carbono, V12 atmosférico nuevo y tracción total gestionada electrónicamente. Frente a un Ferrari V12 de la misma época, no se entiende tanto como un gran turismo rápido, sino como una máquina central mucho más extrema. Para un propietario actual, el objetivo no es solo conservar un icono. Hay que mantener coherentes el motor L539, la caja ISR, la refrigeración trasera, los frenos carbono-cerámicos, los neumáticos muy anchos y la electrónica de transmisión. Un Lamborghini Aventador LP 700-4 Coupé sano no es necesariamente el que menos kilómetros marca, sino el que conserva fluidos, diagnósticos, neumáticos, campañas y pruebas en carretera bien documentados.