Con el facelift de 2011, el XK X150 entra en su fase mas madura sin abandonar su planteamiento original. Sigue siendo un coupe GT de aluminio, mas raro que un Porsche 911 y claramente mas enfocado a viajar rapido que a parecer un deportivo nervioso. Para un propietario, los anos 2011-2014 se leen bien: toda la gama gira alrededor del V8 5.0, con 385 CV en el XK atmosferico, 510 CV en el XKR y 550 CV en el XKR-S. Esa jerarquia tan clara ayuda hoy a ordenar facturas, campanas y piezas ya sustituidas. En uso real importa menos la cifra de potencia que la constancia del mantenimiento. Este XK solo conserva su lado noble si se ha tratado como un gran turismo serio, no como un coche de capricho que se revisa tarde. En esta etapa de vida, el valor de un ejemplar esta mucho mas en su historial tecnico y en la rapidez con la que se corrigieron pequenas alertas que en su presencia estetica.