El XK Convertible X100 llego en 1996 para relevar al XJS y devolver a Jaguar protagonismo en el gran cabriolet de lujo. El propio Jaguar Heritage Trust recuerda ademas que fue el primer Jaguar de serie en estrenar el nuevo AJ-V8. Para un propietario, ese dato importa porque explica por que este coche no debe tratarse como un simple descapotable de capricho. Frente a un Porsche 911 contemporaneo, el XK abierto convence mas por su manera de viajar, por el empuje del V8 y por una conduccion relajada de GT que por reflejos de deportivo puro. La variante cabrio no fue marginal: Jaguar indica incluso que hubo mas convertibles que coupes. Por eso, para convivir bien con un X100 hoy no basta con que el coche luzca bonito. Lo decisivo es que carroceria, hidraulica, motor y mantenimiento previo demuestren que nadie fue aplazando pequenas averias hasta convertir un descapotable elegante en una suma de oxido, humedad y facturas pendientes.