Con el facelift de 2009, Jaguar no se limito a retocar el XK. Llegaron paragolpes y opticas revisados, el selector giratorio de la caja y, sobre todo, el nuevo V8 5.0 AJ133 con inyeccion directa y distribucion variable continua. Para un propietario, ahi esta la verdadera frontera de esta etapa. Este coupe no intenta responder a un Porsche 911 con nervio seco, sino con aplomo, velocidad de crucero y la estructura de aluminio de un gran turismo autentico. Frente al XK Coupe X150 4.2, el 5.0 da mas empuje, pero no cambia la regla principal: un buen ejemplar no es el mas vistoso, sino el que acredita control real de temperatura, fluidos, recalls y pequenos sintomas antes de que escalen. Para convivir bien con este Jaguar, conviene pensar desde el mantenimiento preventivo y no desde la simple imagen del coche parado.