El facelift 2011 es la versión final del XK X150 descapotable antes del fin de producción en 2014 y el relevo al F-Type. La gama alcanza su punto culminante con la llegada del XKR-S de 550 CV — frenos Brembo de serie, amortiguadores adaptativos reforzados, carácter deportivo protagonista. Frente al Porsche 911 Cabriolet, este XK final conserva su identidad de gran turismo a la inglesa: confort, par disponible desde bajas revoluciones y la silueta de Ian Callum todavía seductora. El 5.0 V8 AJ133 atmosférico (385 CV) y el XKR sobrealimentado (510 CV) completan la gama. La caja ZF de 6 velocidades es la única transmisión disponible.
El 5.0 V8 AJ133 de esta generación final se beneficia de guías de cadena de distribución mejoradas a partir de los ejemplares 2013-2014 — un punto importante para los compradores de segunda mano, ya que las primeras guías de plástico se desgastan alrededor de `160.000 km` en los ejemplares poco mantenidos. En el circuito de refrigeración, algunos ejemplares de principio de producción 2011 presentaron fragilidades en los racores de manguito — a verificar en vehículos de alto kilometraje. La caja ZF 6HP26 es fiable siempre que se cambie el aceite a `80.000-120.000 km`, a pesar de la indicación del fabricante 'sin mantenimiento'. En el XKR-S de 550 CV, el intercooler y el circuito de sobrealimentación requieren una inspección especializada en cada revisión importante.
La electrónica de la capota sigue siendo un punto de vigilancia constante en este último modelo. Los sensores de posición y el mecanismo de cierre pueden generar ciclos incompletos en tiempo frío — probar el ciclo completo antes de cualquier compra. El sistema de drenaje del climatizador debe comprobarse si no ha habido una verificación reciente: la acumulación de agua en el suelo del acompañante es un problema heredado de las generaciones anteriores. El aceite de motor debe cambiarse cada `10.000-15.000 km` como máximo, especialmente en los XKR y XKR-S con sus solicitaciones térmicas más intensas. Un historial de mantenimiento riguroso es imprescindible para distinguir un ejemplar realmente cuidado.