Desde 2009, el XK Convertible renovado adopta el V8 5.0 y refuerza su papel de gran turismo abierto mas que de deportivo nervioso. Jaguar presento este motor como relevo del 4.2, con 385 PS en el XK atmosferico y 510 PS en el XKR sobrealimentado. Para un propietario, ese cambio importa porque simplifica la lectura de la gama y permite ordenar mejor el mantenimiento. Aqui no se trata solo de conservar un descapotable de imagen, sino de sostener un GT rapido, pesado y pensado para viajar, apoyado ademas en una estructura de aluminio. Frente a un Porsche 911 de la misma epoca, el XK apuesta mas por aislamiento, aplomo y kilometros largos que por reacciones secas. Dentro de la propia familia, este facelift queda bien situado entre el XK Convertible X150 2006-2009 con 4.2 y las evoluciones posteriores de la serie.