Lanzado en 1998, el BMW M5 E39 marca el regreso de la gran berlina M con una formula muy especial: apariencia discreta, velocidad de crucero realmente alta y un paquete tecnico que sigue leyendose como profundamente analogico. Frente a un Mercedes Clase C AMG contemporaneo, se apoya menos en el efecto teatral que en el equilibrio, la sustancia y la autoridad de un gran V8 atmosferico. Esa misma mezcla explica por que el E39 sigue siendo tan atractivo hoy, pero solo si su historial de mantenimiento es serio.
Bajo el capó trabaja el `S62B50`, un `4.9 V8` atmosferico de `400 CV`, asociado exclusivamente a una caja manual de `6 velocidades`. En esta primera fase hay que leer juntos `VANOS`, refrigeracion, caudalimetros, encendido, embrague, diferencial y tren delantero. Un buen M5 E39 se mantiene tenso, limpio de respuesta y estable de temperatura; uno descuidado se vuelve enseguida pesado, impreciso y mucho mas caro de lo que su precio sugiere.