Con el paso al `V8 4.7`, la `Vantage` gana justo lo que a veces le faltaba a la `4.3`: mas par, mas estirada y un equilibrio general mucho mejor entre estilo y prestaciones. Esta fase se convierte rapidamente en la favorita de muchos aficionados, porque conserva el encanto compacto y analogico de la primera generacion y, al mismo tiempo, planta mucha mas cara frente a un Porsche 911 o a un coupe aleman equivalente.
El restyling tambien afina la `Sportshift`, la frenada y la puesta a punto del chasis. Series especiales como la `N430` anaden deseo sin cambiar la idea central: sigue siendo un deportivo atmosferico muy sensible a la geometria, al estado del embrague y a la calidad de los consumibles. Los mejores coches suelen ser los que han rodado con regularidad, no los que han pasado anos inmoviles.
En prueba, una buena `V8 4.7` debe sentirse mas llena, mas precisa y mas consistente que una `4.3` cansada. El motor tiene que subir limpio de vueltas, la caja no debe golpear y el coche debe mantenerse bien asentado sobre sus apoyos. Una Vantage fatigada revela enseguida un embrague caro en el horizonte, amortiguadores vencidos y neumaticos montados para ahorrar, no para respetar el caracter del chasis.