El primer `V8 Vantage Roadster` toma la idea del pequeno Aston deportivo y le anade una dimension mas hedonista. Con el `V8 4.3`, la posicion de conduccion muy retrasada y la capota de lona, busca mas el placer sensorial que la eficacia absoluta. Un Jaguar F-Type posterior puede parecer mas moderno, pero el pequeno Aston conserva un encanto mas artesanal y ligero de espiritu.
El roadster sigue siendo bastante firme y serio de chasis, lo que evita la sensacion de cabrio ablandado, pero obliga a vigilar muy de cerca el estado de la capota, de las juntas y de la estructura. El motor `4.3` y la transmision transaxle ofrecen un tacto muy vivo solo si el mantenimiento ha estado a la altura y el coche no ha pasado demasiado tiempo parado. Muchas unidades seducen por presencia sin dar luego el rigor que deberian mostrar al conducir.
Un buen `V8 Vantage Roadster` debe mantener una capota silenciosa, un motor franco y un tren delantero preciso pese a los anos. Los problemas mas visibles suelen venir del uso intermitente: humedad, bateria floja, discos oxidados y un embrague poco agradable. Como en el coupe, lo mas importante es la coherencia global entre kilometraje, historial y estado de consumibles.