El Almera II Hatchback (N16, facelift `2003-2006`) mantiene una receta muy directa para un compacto de su época, con motores gasolina `QG15DE` y `QG18DE`, el diésel `2.2 dCi` `YD22DDTi` y, según versión, caja automática. Precisamente por eso, para quien lo conserva hoy no manda la complejidad sino la disciplina del mantenimiento. Nissan fija aceite de motor cada `15 000 km`, líquido refrigerante a `90 000 km` o `72 meses` y después cada `60 000 km` o `48 meses`, además de hitos de servicio para la transmisión automática hasta `120 000 km`. En un Almera N16 restyling conviene tener presentes sus zonas sensibles: el `QG18DE` puede terminar con cadena ruidosa y mayor consumo de aceite si las revisiones se alargaron, mientras el `YD22DDTi` exige vigilar EGR, inyección, turbo y temperatura. También hay que leer bien tren delantero, frenos y una caja automática que en caliente debe seguir cambiando sin tirones ni demora.