Lanzado en `1998`, el primer H-1 también conocido como Starex apunta a la vez a familias numerosas, lanzaderas y usos utilitarios ligeros. Más rústico que un monovolumen europeo, ofrece sobre todo espacio, técnica sencilla y muchas variantes. En ocasión hay que leerlo como un vehículo de trabajo o de transporte que a menudo ha llevado una vida dura. Quien mire también un Hyundai Staria o un H-1 II Cargo verá generaciones posteriores más modernas, pero la lógica de uso intensivo no cambia.
En esta fase `1998-2007` se cruzan sobre todo el `2.4` de gasolina y el `2.5 TD` / `D4BF`, a veces en propulsión, a veces en 4WD, con caja manual dominante pero automática posible según versiones. La base sigue robusta si el mantenimiento acompaña: gran vehículo de chasis sólido, motor sencillo, refrigeración a vigilar y tren de rodaje que sufre pronto con carga permanente. La elección gasolina/diésel cambia de verdad la lectura del vehículo.