Con el restyling de `2015`, el `Hyundai H-1 II Cargo Van` actualiza sobre todo frontal, cabina y equipamiento, pero sigue siendo el mismo gran furgón de propulsión trasera pensado para cargar. Frente a un Renault Trafic, se siente más rudo, más ancho y más orientado al trabajo duro que a la versatilidad. En ocasión importa mucho saber si fue vehículo de reparto, lanzadera o comercial que ha circulado cargado de forma habitual.
La gama mantiene el `2.5 CRDi D4CB`, según mercado con `116`, `136` o `170 CV`, asociado a `caja manual de 6 marchas` o `automática de 5`. El restyling no cambia la base: propulsión, eje trasero con ballestas, mucho espacio y un diésel con buen par. Una unidad buena sigue siendo una herramienta lógica y resistente, pero exige cambios de aceite disciplinados, refrigeración sana y asientos de inyectores bien controlados.
La debilidad conocida sigue en el `D4CB`: fugas en las arandelas de inyectores que ensucian el aceite y luego castigan `turbocompresor` y distribución, `EGR/DPF` que se cargan rápido en trayectos cortos y corrosión en bajos, taloneras y guías de puertas. También hay que leer con cuidado la `caja automática` en furgones que hayan trabajado con peso, además del tren delantero y la climatización. Un `Cargo Van` creíble debe arrancar limpio, subir de vueltas sin baches, cambiar con lógica y conservar un bajo todavía sano.