Actualizado a partir de 2005, el BMW Serie 7 E65 refina la fórmula de lanzamiento con una presentación revisada, un iDrive más maduro y una oferta mecánica racionalizada. Frente a un BMW Serie 5, sigue siendo un gran vehículo tecnológico para largas distancias, más pesado, más complejo y más caro de reacondicionar, pero claramente más coherente que las primeras unidades cuando ha sido mantenido con rigor.
La fase 2005-2008 se basa sobre todo en el 730d M57, el 730i con N52B30, los 740i/750i con V8 N62B40/N62B48 y el 760i N73, siempre con la caja automática ZF 6HP. El restyling mejora la ergonomía y ciertos detalles de funcionamiento, pero no cambia la naturaleza del coche: en un E65 LCI, la verdadera jerarquía se lee en el estado de la caja de cambios, de la electrónica, de las suspensiones pilotadas, del tren delantero y en el rigor del mantenimiento del motor.