El Vanquish S Volante representa uno de los últimos descapotables de Aston Martin en reunir un motor V12 atmosférico, un diseño clásico y prestaciones realmente altas. Aunque más expresivo que el Vanquish Volante estándar, conserva no obstante una marcada vocación de Gran Turismo. Su encanto reside precisamente en esta dualidad: un cabrio de lujo que no pretende ocultar su mecánica, su anchura, ni el nivel de mimo que exige.
A cielo abierto, la comparación más natural se establece con un potente Porsche 911 Cabriolet, aunque el Aston siga siendo más largo, exclusivo y marcadamente más teatral. La caja Touchtronic III mejora la conducción suave, pero su peso y formato imponen una gran vigilancia sobre el estado de los trenes de rodaje, los discos de freno y todos los elementos expuestos en torno a la capota.