El `Rolls-Royce Phantom VIII`, producido desde `2017`, usa la Architecture of Luxury de aluminio y sustituye al Phantom VII con mucha más electrónica. Monta el V12 biturbo N74B68 de `6.75` litros, unos `571 CV`, caja automática ZF de `8` marchas con Satellite Aided Transmission, dirección trasera y suspensión neumática activa con cámara de lectura de carretera. Para el mantenimiento del Rolls-Royce Phantom, cada año deben quedar documentados aceite, refrigeración, batería, módulos de confort, frenos, neumáticos, trenes y diagnosis. Entre `40 000` y `80 000 km` conviene vigilar fugas, bobinas, turbos, sensores, arranques largos, compresor, sensores de altura, brazos delanteros, geometría y desgaste irregular de neumáticos. Las unidades afectadas por el recall `2018` del sensor de cigüeñal necesitan prueba de campaña. Un mantenedor de carga es clave para reducir avisos tras inmovilización.