Restilizada en `2017`, la `Grand i10 II` mantiene la misma idea: ofrecer más espacio y equipamiento que un urbano puro sin convertirse en un utilitario europeo completo. Frente a un Renault Clio, sigue siendo más compacta, más simple y muy orientada al coste de uso. En segunda mano importa mucho menos el restyling en sí que acertar con el motor y encontrar una unidad con mantenimiento real.
La base verificada sigue centrada en el `1.2 Kappa Dual VTVT` de gasolina y el `1.2 U2 CRDi` diésel, con `caja automática` en algunas versiones gasolina según mercados. El restyling aporta sobre todo frontal y equipamiento, no una ruptura técnica. El gasolina sigue siendo la elección más lógica para ciudad y uso mixto, mientras que el diésel solo compensa si se rueda de verdad.
En uso real, el `1.2 Kappa` pide encendido limpio, ralentí estable y refrigeración sana, mientras que el `1.2 U2 CRDi` obliga a vigilar `EGR`, admisión, humo y respuesta del turbo. En las automáticas también hay que leer con cuidado la suavidad de la caja, además del tren delantero y la temperatura de funcionamiento. Una buena Grand i10 restyling debe arrancar limpia, sentirse viva y no dar imagen de coche urbano atendido solo al mínimo.