El 296 GTS conserva el corazón técnico del GTB, pero el paso a spider modifica realmente la forma de comprar el coche. En comparación con un Porsche 911 cabriolet muy potente, Ferrari responde con más espectáculo mecánico y con una arquitectura híbrida mucho más compleja de controlar tanto en carretera como en parado.
El punto central sigue siendo la coherencia del conjunto: V6, módulo híbrido, gestión térmica, DCT y techo rígido retráctil. En un GTS, el comprador debe verificar tanto las transiciones de potencia como la calidad de ejecución del techo, ya que un coche poco utilizado puede acumular bajo kilometraje, juntas marcadas, una batería de 12 V fatigada y un historial de carga bastante difuso.