Lanzado en 2012 tras la era del V10, el BMW M6 Coupé F13M lleva al M6 a un concepto de gran coupé V8 biturbo con mucho más par. Frente a un Porsche 911, no busca compacidad, sino velocidad de crucero, empuje y presencia, con un techo de carbono, una auténtica postura de GT y un peso que obliga a comprar el historial de mantenimiento tanto como el propio coche.
El núcleo es el S63B44B, un V8 4.4 biturbo con 560 CV y 680 Nm, asociado a tracción trasera, diferencial activo M y casi siempre al cambio de doble embrague M DCT de 7 velocidades. Desde 2013, el Competition Package elevó algunos coches a 575 CV, con un chasis ligeramente más afilado, pero el verdadero desafío está en otra parte: la estabilidad térmica, la calidad del mantenimiento del aceite, el estado del encendido y el comportamiento de la transmisión tras fuertes cargas.