El Mitsubishi Lancer VI `1995-2000` pertenece a una etapa en la que las compactas japonesas apostaban por mecanicas simples, poco peso y uso diario sin complicaciones. Segun mercado, predominan los `1.5` gasolina mas sencillos y versiones algo mas vivas como el `1.8 GSR`. En mantenimiento, precisamente ahi esta su interes: es menos complejo que los Lancer posteriores, pero por eso mismo los coches mal seguidos se delatan muy deprisa.
Conviene mirar primero el arranque en frio, despues la estabilidad del ralenti, el comportamiento de la caja automatica si la lleva y el estado del tren delantero, frenos y suspension. Un buen Lancer VI debe arrancar limpio, mantenerse regular a medio regimen y sentirse sano de direccion y frenada. Las unidades flojas, en cambio, dejan ver rapido silentblocks cansados, amortiguadores agotados o una gestion de motor poco fina.