El facelift de 2017 no cambia el alma de la Elise, pero sí ordena mejor la gama para un propietario. Lotus reorganiza la oferta alrededor de Sport 220, Sprint 220 y Cup 250, y en la Sport 220 destaca además un frontal rediseñado, más ligero y con mejor refrigeración para el cuatro cilindros 1.8 sobrealimentado y charge-cooled. Eso importa mucho en mantenimiento. Esta Elise no debe tratarse como una simple continuación indiferenciada de la Series 3: hay que separar las versiones más tranquilas de las derivadas Cup y, antes aún, identificar si se está ante una familia 1ZR o ante una 2ZR con compresor. El catálogo oficial de piezas Lotus refuerza precisamente esa lectura, distinguiendo por separado Sport/Sprint 220 y Cup 220/250/260. Para un propietario, la consecuencia práctica es sencilla: ninguna revisión importante ni ningún pedido de piezas debería hacerse sin haber cerrado antes la especificación exacta del coche. Una Elise facelift usada como roadster ligero y una Cup con jornadas de pista no envejecen igual aunque compartan base.