El G06 impulsa al X6 hacia un nivel muy alto de presentación, interfaces y ayudas a la conducción. En el mercado de ocasión, esto implica una regla sencilla: ya no se compra únicamente por el motor. La batería de 12 V, la electrónica, las cámaras, los sensores, la suspensión neumática, los neumáticos anchos y los frenos importan tanto como los B57 o B58 bajo el capó.
Los diésel y gasolina de seis cilindros pueden ser excelentes si el historial está limpio, y el sistema de 48 V añade una capa extra de complejidad más que una tranquilidad garantizada. Como siempre en un gran BMW moderno, el peso, las llantas grandes y las opciones de chasis alteran rápidamente el coste real. Un buen coche debe ser totalmente regular: sin fallos, sin flotabilidad, sin frenada fatigada ni carga eléctrica inconsistente.