El X3 E83 lanzó en 2003 una idea muy clara: ofrecer un SUV compacto de BMW que se condujera más como un Serie 3 elevado que como un gran todoterreno. Fabricado en Magna Steyr, conserva hoy en día ese encanto algo rústico. Al comprarlo, hay que verlo como una base antigua de BMW con xDrive, y no como un crossover premium moderno que lo perdona todo.
En esta primera fase, los motores de gasolina M54 y los diésel M47 / M57 pueden ser buenas bases, pero nunca sin un historial de mantenimiento. El verdadero tema es la coherencia general: caja de cambios, caja de transferencia xDrive, eje delantero, refrigeración, corrosión por la edad y cuatro neumáticos realmente homogéneos. Un E83 sano sigue siendo entrañable; un ejemplar descuidado se convierte rápidamente en una acumulación de las clásicas facturas pequeñas de BMW.