Lanzada a finales de 2001, la Polo IV crece notablemente, gana seguridad y casi alcanza a un compacto antiguo por habitabilidad. Frente a un Peugeot 206 o un Renault Clio apuesta menos por el encanto que por una presentación seria y una auténtica polivalencia de pequeño rodador, muy apreciada en el mercado español tanto en ciudad como en carretera.
La oferta de motores va del pequeño 1.2 gasolina de tres cilindros a los 1.4 y 1.6 más tranquilos, con 1.4 TDI y 1.9 TDI para los que hacen muchos kilómetros, sin olvidar la GTI 1.8T en lo más alto. Hoy, las mejores compras suelen ser los ejemplares sencillos y bien cuidados, con un expediente claro sobre la distribución de los diésel y un historial de mantenimiento que vaya más allá del plan mínimo. En ciudad, el tren delantero sufre; en carretera, la estabilidad sigue siendo muy correcta.