El `Skoda Rapid facelift 2017-2019` conserva el práctico formato liftback con gran maletero, pero añade frontal retocado, faros bixenón/LED según acabado, Skoda Connect y, sobre todo, los `1.0 TSI` de tres cilindros con `95` o `110 CV` que sustituyen al `1.2 TSI`. En el mantenimiento del Skoda Rapid, estos `1.0 TSI` necesitan aceite correcto, bujías, bobinas, turbo, wastegate y refrigeración vigilada, especialmente con trayectos cortos. El `1.4 TSI` de `125 CV` sigue asociado a la `DSG DQ200` seca de `7` marchas: hay que controlar tirones, patinamiento, salida en cuesta, mecatrónica y embragues antes de `100 000 km`. Los `1.4 TDI` y `1.6 TDI` exigen EGR, FAP, inyección, turbo y regeneraciones completas. Los datos de inspección de `2017` muestran más defectos que la media, sobre todo en frenos, ruedas y suspensión; silentblocks, amortiguadores, rótulas, discos, guardapolvos, batería start-stop, infotainment y campañas de airbag siguen siendo prioritarios.