El Peugeot Rifter L2 `2019-2024` es la versión larga del K9, con `4 753 mm` de longitud y `2 975 mm` de batalla. Ese formato mejora maletero, plazas y uso familiar, pero carga más neumáticos, frenos y suspensión. La gama incluye `1.2 PureTech 110/130`, `1.5 BlueHDi 102/131`, EAT8 según versión y e-Rifter `50 kWh` de `136 CV`. Para que un Peugeot Rifter L2 dure, conviene aceite cada `10 000-15 000 km`, líquido de frenos, neumáticos, alineación, amortiguadores, frenos traseros, puertas correderas y batería de `12 V`.
Los BlueHDi necesitan control de AdBlue, SCR, EGR/FAP, inyectores, turbo y regeneraciones; un aviso anticontaminación o una cuenta atrás de arranque exige diagnosis inmediata. En PureTech importan aceite correcto, correa de distribución, tamiz, bobinas y tirones en frío, sobre todo desde `80 000-100 000 km`. El e-Rifter añade batería de tracción, carga, refrigeración, regeneración y neumáticos delanteros. Un Rifter L2 envejece mejor si carga, trayectos cortos y ciudad reducen los intervalos reales.