El Opel Frontera A `1995-1998` corresponde a la fase revisada del 4x4 Opel con base Isuzu, justo antes del Frontera B. En la carrocería larga familiar, el `2.2i X22XE` de `136 CV` sustituyó al `2.4`, y según mercado aparecieron los diésel `2.8 TD` y después `2.5 TDS`. En el Frontera, el mantenimiento no debe tratarse como en un SUV de asfalto: aceite, sistema de refrigeración, ejes, caja de transferencia, fuelles, crucetas y cuatro neumáticos iguales son básicos. En el `2.2`, la correa de distribución es prioritaria, con cambio preventivo hacia `70 000 km` si el historial no es claro.
Las pruebas usadas alemanas y británicas citan órganos principales bastante resistentes, pero periféricos envejecidos: luces, toma de remolque, alternador, motor de arranque, cierre centralizado, bomba de dirección asistida, fugas en salida de caja y gomas de suspensión. En cada servicio conviene inspeccionar óxido de bastidor, soportes, suelo, frenos traseros, holguras de transmisión y ruido de diferencial tras circular con carga.