El facelift `2004` del MG ZT cambia sobre todo la presencia del coche. El frontal queda más afilado, el interior se actualiza, pero la base sigue siendo la arquitectura Rover `75` con muelles más firmes, estabilizadoras más fuertes, frenos mayores y motores con carácter MG. Para quien mantiene un ZT fase 2, el objetivo es conservar una gran rutera rápida y menos común que un BMW, Audi o Mercedes equivalente. A la vez, estos coches nacieron en los últimos meses difíciles de MG Rover. Las guías de compra señalan que los post-facelift pueden mostrar ahorro de costes, control de calidad irregular y acabados más débiles. Por eso conviene juzgar la unidad antes que el kilometraje: ajustes de carrocería, interior seco, trenes silenciosos, frenada recta e historial de mantenimiento claro.