El Mazda MX-5 III NC apareció en `2005` con un cambio real frente a NA y NB: plataforma más ancha, estructura más rígida, más confort y suspensión trasera multibrazo dentro de una arquitectura emparentada con el RX-8. Sigue siendo un roadster corto de propulsión, pero está más orientado al uso frecuente que a la ligereza extrema. Frente a BMW Z4, Toyota MR2 y coupés-cabrio europeos, el Mazda MX-5 NC mantiene interés por su técnica relativamente sencilla y sus costes razonables. Para un propietario, la clave es cuidar bien esa madurez: aceite limpio, refrigeración estable, suspensión sin holguras, capota o PRHT estancos y prevención de óxido.