El Mazda MX-5 I NA tardío `1995-1998` representa la receta original casi en su punto más maduro: propulsión, poco peso, doble triángulo, cambio corto y mecánica muy legible. En Europa y Reino Unido, esta etapa se asocia sobre todo al `1.8` de `1839 cm³`, con algunos `1.6` tardíos menos potentes según mercado y varias series especiales. Frente a Alfa Romeo Spider, MG F, BMW Z3 y los roadsters británicos que reinterpretaba, el Mazda MX-5 sigue interesando porque se conduce mucho y se mantiene con relativa sencillez. Para un propietario actual, la clave ya no es el encanto de los faros escamoteables, sino conservar estructura, capota, drenajes, refrigeración, correa y suspensión.