El Mazda6 III GJ sedán aparece a finales de `2012` con plataforma SkyActiv, diseño Kodo y una ruptura clara frente al Mazda6 II. Frente a Volkswagen Passat, Ford Mondeo, Peugeot 508 y Honda Accord, ofrece una berlina larga pero ligera, con dirección precisa y un tacto de carretera muy Mazda. Para un propietario actual, la clave es no confundir eficiencia con mantenimiento relajado. La GJ exige historial claro de aceite, frenos, recalls, sistema de combustible, suspensión y electrónica. En los gasolina suele ser bastante agradecida. En el diésel, en cambio, el uso urbano, la dilución de aceite, las regeneraciones del DPF y los inyectores deciden mucho más que la potencia anunciada. Bien atendida es una excelente berlina de viaje; descuidada puede volverse cara por acumulación de problemas diésel y freno.