El Diablo VT Roadster es la versión abierta de la gama, comercializada de `1996` a `1999` tras el concepto mostrado en Ginebra en `1992`. No es simplemente un coupé recortado: techo, carrocería trasera, tomas de aire, asientos y almacenamiento tienen puntos de mantenimiento propios. Frente a un Ferrari F355 Spider o un Porsche 911 Turbo Cabriolet, un Lamborghini Diablo Roadster sigue siendo mucho más ancho, caliente y mecánico, con V12 central, tracción VT y cambio manual. Para un propietario no basta con disfrutarlo sin techo. Motor, refrigeración, embrague, frenos, neumáticos, estanqueidad y zona del parabrisas deben mantenerse como un conjunto. Un buen Roadster conserva historial claro, techo bien ajustado y temperatura estable.