Llegada a finales de 1999, la fase RD2 hace evolucionar el primer Hyundai Coupe sin renunciar a él: paragolpes revisados, presentación interior más moderna y un estilo un poco más maduro. Frente a un Ford Mustang, sigue siendo un pequeño coupé de tracción delantera mucho más modesto, pero ya parece menos frágil visualmente que el primer RD. Aun así, en ocasión esta fase no se elige solo por su aspecto: el tema real sigue siendo la calidad de conservación. Quien compare también con un Hyundai Tiburon I (RD) o un Hyundai Tuscani I verá la misma lógica de compra por estado.