Lanzado en 2001, el Coupe GK cambia de escala respecto a los RD: silueta más tensa, habitáculo más serio y comportamiento más asentado. Frente a un Ford Mustang, sigue siendo un coupé de tracción delantera de categoría inferior, pero por fin da a Hyundai una verdadera propuesta de gran coupé accesible. Hoy su interés en ocasión se sostiene sobre todo en la relación estilo/placer/precio, a condición de no subestimar la calidad del seguimiento mecánico. Quien mire también un Hyundai Tiburon II (GK) o un Hyundai Tuscani II verá la misma lógica de lectura motor-caja.